Gallardón caput!. Sin comentarios. La gaviota vuela rápido hacia la derecha del Padre... Conocí a Gallardón hace años en Madrid. Tuve la ocasión de conversar con él y me pareció, desde la distancia ideológica, un buen constructor de entendimiento. ¿Para cuándo una derecha cabal con la que poder discrepar para mejorar?
DIFERENCIAS CENTRALES
Se equivocó…la gaviota. La derecha sin complejos aparece, en estos momentos previos a las elecciones, aterida de frío por estar en el centro (de la tierra). Realmente, según entiendo, la incorporación del alcalde de Madrid al elenco azul no habría supuesto una inclinación a la moderación de la oferta pública a la ciudadanía que el grupo conservador propusiera pero, como la primera verdad del análisis electoral es que la política es percepción, el común de los mortales ha traducido su exclusión en un viraje, otro más, de la derecha a más derecha.
La gente corriente tiene preocupaciones y aspiraciones que la colocan en la realidad del día a día. Este sistema nuestro, con sus luces y con sus sombras, se dotó de los partidos políticos como elemento fundamental para la participación política. Conozco los esfuerzos de muchas personas, de todas las opciones ideológicas, por contribuir cotidianamente - y muy especialmente en épocas de decisión como ésta - a que las cosas vayan mejor para el resto de los ciudadanos. Lo hacen porque añaden libremente a su condición común con el resto de las personas un plus de compromiso público. La política es una arte noble que pretende solventar problemas reales, anticipar soluciones posibles y afrontar con las mayores garantías de éxito colectivo retos futuros. Claro que, si bien esto es un nexo donde todos se encuentran, las diferencias en la resolución de esa especie de ecuación hacen que podamos distinguirlos.
Hay derecha y hay izquierda. No es lo mismo: como no lo es avanzar en derechos ciudadanos o apostar por gestores económicos defensores de las élites privadas. Lo que no tengo claro es que haya centro pero sí creo que existen modos de hacer política con niveles de decisión participados y por el contrario una manera de enfrentarse a las coyunturas políticas con autoritarismo. Por supuesto no es reprochable que el líder de un partido adopte una decisión en función de un concreto guión ideológico pero parece menos defendible presentarnos a conocidos actores y actrices, radicalmente escorados en el rincón neocon, con vitolas moderadas.
La moderación es una forma de gestión de asuntos más que una opción ideológica. La importancia radica, en mi opinión, en centrarse en resolver los problemas de la gente corriente y responder eficazmente a sus aspiraciones. El catastrofismo del todo va mal sin mí no es un ejemplo brillante de talante moderado. Al final, no son verdades las mentiras por más que se repitan. El sitio de la gente es aquél en que se sientan cómodos la mayoría, sin estridencias para que la minoría no se sienta desplazada. Ahí residen las diferencias centrales: hay quienes construyen desde su posición, sin disfrazarse, y hay quienes están tan preocupados de entrar en el disfraz que pierden de vista el centro de la cuestión: servir para la gente corriente.
Se equivocó…la gaviota. La derecha sin complejos aparece, en estos momentos previos a las elecciones, aterida de frío por estar en el centro (de la tierra). Realmente, según entiendo, la incorporación del alcalde de Madrid al elenco azul no habría supuesto una inclinación a la moderación de la oferta pública a la ciudadanía que el grupo conservador propusiera pero, como la primera verdad del análisis electoral es que la política es percepción, el común de los mortales ha traducido su exclusión en un viraje, otro más, de la derecha a más derecha.
La gente corriente tiene preocupaciones y aspiraciones que la colocan en la realidad del día a día. Este sistema nuestro, con sus luces y con sus sombras, se dotó de los partidos políticos como elemento fundamental para la participación política. Conozco los esfuerzos de muchas personas, de todas las opciones ideológicas, por contribuir cotidianamente - y muy especialmente en épocas de decisión como ésta - a que las cosas vayan mejor para el resto de los ciudadanos. Lo hacen porque añaden libremente a su condición común con el resto de las personas un plus de compromiso público. La política es una arte noble que pretende solventar problemas reales, anticipar soluciones posibles y afrontar con las mayores garantías de éxito colectivo retos futuros. Claro que, si bien esto es un nexo donde todos se encuentran, las diferencias en la resolución de esa especie de ecuación hacen que podamos distinguirlos.
Hay derecha y hay izquierda. No es lo mismo: como no lo es avanzar en derechos ciudadanos o apostar por gestores económicos defensores de las élites privadas. Lo que no tengo claro es que haya centro pero sí creo que existen modos de hacer política con niveles de decisión participados y por el contrario una manera de enfrentarse a las coyunturas políticas con autoritarismo. Por supuesto no es reprochable que el líder de un partido adopte una decisión en función de un concreto guión ideológico pero parece menos defendible presentarnos a conocidos actores y actrices, radicalmente escorados en el rincón neocon, con vitolas moderadas.
La moderación es una forma de gestión de asuntos más que una opción ideológica. La importancia radica, en mi opinión, en centrarse en resolver los problemas de la gente corriente y responder eficazmente a sus aspiraciones. El catastrofismo del todo va mal sin mí no es un ejemplo brillante de talante moderado. Al final, no son verdades las mentiras por más que se repitan. El sitio de la gente es aquél en que se sientan cómodos la mayoría, sin estridencias para que la minoría no se sienta desplazada. Ahí residen las diferencias centrales: hay quienes construyen desde su posición, sin disfrazarse, y hay quienes están tan preocupados de entrar en el disfraz que pierden de vista el centro de la cuestión: servir para la gente corriente.

4 comentarios:
bueno que sigan así,el sr az está haciendole un gran favor a su gente y a sus votantes,gran politico se ha operdido eeuu,es una pena porque han perdido a un buen politico y nada más lejos de mis principios está este sr.pero está claro que la inteligencia y el buen hacer politico,brilla por su ausencia en esta derecha de centro.
Creo que ahora más que nunca hay que sudar la camiseta de la izquierda progresista porque tenemos en frente a la derecha mas rancia y extrema de todos los tiempos..... Creo que el debate televisivo entre Zapatero y Rajoy debería de ser entre Zapatero y Ansar; porque al fin al cabo sigue siendo este pequeñajo que hablaba catalán en la intimidad y americano en las azores el que aún sige mandando en el PP (partido Populista)... el 9 de marzo todos a votar y apoyar el proyecto 80%.
Querido amigo y compañero ya está mi blog en funcionamiento con la primera entrada, espero tu visita y comentario. Un cordial y joven saludo socialista.
Gracias divain y miguelín. Saludos.
Efectivamente pienso que la derecha que suma al antiguo presidente como activo manda y manda mucho en el PP, como dice divain. Eso no es ni bueno ni malo pero no está bien en mi opinión presentar de centro algo que no lo es y la gente lo sabe.
Lo que apuntas miguelín es muy importante. Conozco el proyecto 80%y hay alternativas en la red que buscan fomentar la particpación electoral. He puesto un banner de un sitio nuevo "novamosasermenos" que va del mismo tema. Hablaremos de participación. Enhorabuena por tu blog. Nos leemos.
Bueno este blog me empieza a gustar bastante aunque hace tiempo que dejé de creer en los políticos.Las razones son obvias porque ,cuántos políticos existen que llegando al poder no se hayan corrompido? yo no conozco ni uno, pero en fin, respeto a los politicocreyentes.Más bien tiendo a pensar que la política del futuro pasa por resolver los problemas a nivel vecinal y entre vecinos sin más pretensión que intentar cambiar esta injusta sociedad a pequeña escala que es como obran los grandes cambios.Un saludo desde bilbolunya.
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