La vivienda como objetivo
Una encuesta reciente ha señalado una preocupación de los jóvenes como fundamental: la vivienda. Los gobiernos tienen que prestar atención a este tema, haciendo especial hincapié en las medidas puestas en marcha para los jóvenes, pero también en materia de alquiler, ayuda a promotores, rehabilitación y suelo.
Es vital contar con una herramienta para garantizar a las familias el acceso a una vivienda digna a precio razonable pero es también la mejor respuesta que tienen las empresas para afrontar la coyuntura actual del mercado residencial. Es hora de establecer metas muy ambiciosas ya que por primera vez hay normas que garantizan que no se dedique más de un tercio de los ingresos mensuales al pago de una vivienda, ni más de una cuarta parte al alquiler. Es una política necesaria en materia de garantías de derechos esenciales pero es también una oportunidad para paliar los efectos del descenso de la actividad en el sector de la construcción.
La activación de una política dinámica en materia de suelo y vivienda tiene por tanto una dimensión primera que opera sobre el incremento en el acceso a una vivienda en condiciones razonables con opciones que favorecen la igualdad y otra dimensión paralela, no menos trascendente, que supone la revitalización de un sector como el de la construcción que ha perdido vigor en los últimos tiempos.
Los ayuntamientos no pueden permanecer ajenos a esta realidad y han de contribuir desde sus posibilidades a ese doble objetivo que ayudará a paliar las consecuencias de la actual situación económica de este sector, mediante el mantenimiento, e incluso el incremento, de los puestos de trabajo de la construcción si se facilitan desde la administración los recursos para la efectiva posibilidad de construcción de vivienda pública. El gobierno local tiene que orientar sus previsiones urbanísticas hacia el camino que haga posible que el suelo útil para construcción de vivienda protegida esté a disposición de empresas públicas, de modo que puedan promoverse actuaciones que contribuyan al mantenimiento de los puestos de trabajo del sector al tiempo que se cumplan los objetivos que persigue la ciudadanía.
La experiencia nos regaló una iniciativa privada que, en tiempos de bonanza, aumentó el número de los ricos. Los gobiernos de estos momentos, que no lo permitieron, han de resolver la papeleta que deja el ladrillo de la especulación. Tiempo de soluciones: ya.
